Está de más debatir sobre piratería e infracciones al derecho de autor. Defender la idea, el trabajo y la inversión que conlleva desarrollar una aplicación, película, libro, fotografía o canción (entre otros cien ejemplos) debe ser tema principal de cada gobierno. Pero de allí a legislar incorrectamente y casi con un fanatismo incomprensible para acabar con el Internet como lo conocemos, es una historia distinta.
Estoy convencido de que SOPA es precisamente un terrible y equivocado paso en controlar la piratería y la economía de los grupos proponentes.
¿Qué es SOPA?
SOPA es una abreviatura de Stop Online Piracy Act y no es más que un proyecto de ley que se discute en el Congreso de los Estados Unidos para regular el copyright en la red. En palabras más sencillas lo que busca este proyecto, entre otras cosas, es cerrar sin juicio previo cualquier sitio web con solo la denuncia de infringir la propiedad intelectual o interpretar que así fue. Pero no queda allí, también es extensivo a los proveedores de servicios de hospedaje, registro de dominios, redes de publicidad, buscadores y hasta sistemas de pago como VISA o Paypal.
Pongamos un ejemplo. Si en este sitio alguien enlaza en un comentario contenido que viola las leyes de derecho intelectual, casi de un solo clic podrían ordenarle al registrar (empresa que registra dominios) o al que provee el hosting (hospedaje web) que hagan la página desaparecer. También eliminar de Bing, Google o Yahoo cualquier resultado que envíe tráfico o peor aún, eliminar cualquier fuente de monetización que sostenga el proyecto. Para éste y cualquier otro sitio web en Internet. Claro, con un plazo de 5 días para apelar. Aunque este sitio es originado en Panamá, esta legislación norteamericana tendría el poder de pararla.
Puede que no lo hayas notado pero en la red y sobretodo en Twitter SOPA es todo un revuelo, tal como lo es la ley SINDE en España. Y ya hay quienes decidieron apoyarla de frente como GoDaddy (nuestro registrar y hosting) y han empezado a ver las consecuencias con una migración importante de clientes. Por otro lado, hay quienes han decidido darle la espalda para aprovechar esa migración como Lunar Pages.
Todavía queda agua por pasar debajo del puente, pero de lo que estoy seguro es que aun cuando respetamos y defendemos las leyes de derecho de autor, propiedad intelectual o como gustes, respetamos más el derecho de un Internet libre y abierto.
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